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Decorar un cuarto de juegos según el método Waldorf

Decorar un cuarto de juegos según el método Waldorf

Warning: En este artículo se ofrecerán algunas ideas para decorar un cuarto de juegos. En concreto esta vez hemos decidido inspirarnos en la pedagogía Waldorf. Por supuesto no es nuestra intención tener un enfoque propagandístico de dicha pedagogía.

Nuestra intención no es otra sino la de trasladar algunos aspectos Waldorf, al ámbito decorativo. De este modo  aquellos y aquellas que quieran montar un cuarto de juegos, podrán tener en cuenta algunos detalles inspirados en Waldorf. No somos profesionales en este sistema educativo, ni pretendemos serlo.

Dicho esto y a salvo de los leones, comencemos.

Ideas para decorar tu cuarto de juegos al estilo Waldorf

El modelo de enseñanza Waldorf tiene muy presente a la naturaleza. En cierto modo existe la intención de reforzar el vínculo entre el ser humano y la naturaleza. Algo que es cada vez menos habitual entre nuestras costumbres. Quizás no te interese concretamente el modelo Waldorf, pero sí crear un entorno más terrenal alrededor de tus hijos. En cualquier caso, te invito a que sigas leyendo, y que contemples cuál de las siguientes sugerencias, se acopla más a tu gusto.

Jugar con elementos poco definidos:

La clave en todo esto, es el juego y el entretenimiento. En este caso, los elementos de juego de los niños,  serán objetos poco definidos. Es decir, cuando le das a tu hijo un autito o un muñeco para que juegue, él no tiene que realizar ningún esfuerzo en dotar al juguete de una “personalidad” ya que le viene dada. Sin embargo, si le das un cubo de madera, o una piña, verás como rápidamente  esa piña y ese cubo, se convierten en algo más para tu hijo. Qué mejor forma de desarrollar el imaginario. Y no te preocupes, que ¡ellos saben jugar! Cuanto más lo hagan, más desarrollarán sus capacidades. En los centros de enseñanza Waldorf, es habitual encontrar entre los juguetes de los niños, elementos como piñas, cuerdas, maderas con distintas formas, caracoles de mar, palos, arena… En general manteniendo el vínculo con la naturaleza.

La mesa de estación Waldorf

Una de las prácticas más comunes, es la mesa de estación Waldorf. Consiste en crear un espacio dedicado a la estación del año que corresponda. Por eso se cambia cuatro veces al año. Los niños, en compañía de sus padres recrean la estación del año sobre una mesa o superficie. Para ello se sirven de materiales naturales. La idea es traer un pedacito de naturaleza dentro del hogar. A parte de identificarse personalmente con cada estación del año.

Mesa de estación Waldorf: Otoño

Mesa de estación Waldorf Otoño

El otoño es una estación de transición. Las hojas mudan su color para después caer e inundar los caminos de marrones y naranjas. Por eso estos son los colores predominantes de nuestra mesa de estación Waldorf de otoño. Para estas actividades siempre es mejor dejar volar la imaginación. De hecho, de eso se trata. Pero hay ciertos elementos que se suelen usar habitualmente, como los frutos secos, las calabazas, las hojas secas, setas y frutas como la naranja ( o bien, la piel de la naranja). El protagonista de esta escena es el gnomo, que prepara la tierra durante el otoño. Es muy habitual representarlo con un muñeco de lana al puro estilo Waldorf, vestido con colores marrones y naranjas.

Para esta y todas las mesas de estación, se puede poner una tela de color debajo de la escena que vayamos a montar. Esto le dará mayor carácter a nuestra mesa.

Mesa de estación Waldorf: Invierno

 

 

 

 

 

 

Para recrear esta mesa de estación, te recomendamos que utilices ramas secas y piñas. Puedes simular un poco de nieve con bolitas de lana y aportar un poco de estaticidad con algunas piedras grises. La idea es mantener los colores fríos. También no olvidemos que el invierno es la estación más tranquila, en la que la vida parece detenerse. En esta ocasión, el protagonista de esta estación es el Rey Invierno, que trae la nieve y suele ser vestido de azul y blanco.

Mesa de estación Waldorf: Primavera

La primavera es el momento de dar rienda suelta a la vitalidad. La mesa de estación de primavera es quizás la más versátil de todas. Podemos hacer uso de hojas verdes, musgo y flores coloridas. Al mismo tiempo, lo ideal es introducir algunos insectos hechos por nosotros mismos con lana o arcilla, como son los caracoles o las mariposas. Como hemos visto en las estaciones de invierno y otoño, donde es habitual colocar piedras o trozos de corteza, ahora podemos sustituir a estos por canicas. Y también, junto a las canicas, podemos simular el paso de un río, con un poco de tela azul. Al comenzar la primavera, es el hada quien tiende un manto de color sobre la tierra.

Mesa de estación Waldorf: Verano

Verano, la estación del calor y del sol. El momento ideal de hacer vida fuera de casa y aprovechar esas horas de más que nos dan los días de verano. Para nuestra mesa de estación, usaremos ahora elementos del mar como caracoles, estrellas marinas y arena. Al igual que la primavera, esta estión acepta más colores, y en verano se suelen utilizar naranjas, amarillos, beigges y azules.

La idea de la mesa de estación Waldorf, es que es un espacio cambiante. No hace falta montarla toda en un día. Podemos ir aportando cosas gradualmente, durante toda la estación. Y de esta forma se verá más hermosa conforme pasen los días.

Muñecos de lana Waldorf

Es una de las prácticas más comunes. Consiste en elaborar muñecos de lana cardada. Como ven, son ideales para decorar nuestras mesas de estación. Se pueden encontrar tutoriales disponibles en la red muy fácilmente.

 

 

 

 

 

Ganchillo

Es muy habitual en la dinámica de Waldorf el uso de la lana. y como era de esperar, la práctica del ganchillo es otra de las actividades más comunes.

A la hora de decorar nuestro cuarto de juegos, podemos usar tejidos de lana como un elemento decorativo más. Por ejemplo podemos colocar almohadones con fundas de ganchillo en el espacio de lectura. Quizás para los más mayores hacer juguetes de punto o móviles para colgar, que a su vez pueden estar inspirados en las estaciones del año.

Arco iris Waldorf

El arco iris Waldorf es un elemento indispensable en nuestra sala de juegos. Se caracteriza por desarrollar la imaginación de los niños. Es un juguete manufacturado de materias primas naturales. A su vez, no se limita a una edad concreta, sino que a media que van creciendo, pueden sacarle más y más partido. Para más información sobre este ingenioso artilugio, puedes visitar este enlace.

Te puedes informar a fondo sobre la pedagogía Waldorf pinchando Aquí.

 

 

 

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